COLEGIO NTRA. SRA. DE RIHONDO

Tomorrow belongs to those who prepare for it


Segundo Ciclo


La Escuela Infantil Ntra. Sra. de Rihondo de segundo ciclo (3 a 6 años) es un centro concertado de la Comunidad de Madrid. Ofrecemos:

  • Una labor educativa personalizada, continuando el trabajo realizado en el primer ciclo
  • Precios sin competencia
  • Horario ampliado
  • Cocina propia en el centro
  • Departamento de Orientación
  • Aula y especialista de psicomotricidad 
  • Especialista en Educación Musical
  • Patio exclusivo para nuestro ciclo
  • Aulas amplias
  • Programa REC de inglés propio del centro
  • Actividades extraescolares a partir de las 17:00 h: Fútbol, Aloha, Baile, Kárate, Judo
  • Contacto directo con las maestras
  • Tutorías individuales
  • Personal de apoyo
  • Informática y pizarras digitales en las aulas


Objetivo principal en toda la etapa de Educación Infantil

La Escuela Infantil es el primer lugar que el niño/a conoce tras el ámbito familiar. Por ello, nuestro principal objetivo es que los niños se sientan queridos, seguros y cómodos para que así puedan pasar de una dependencia total del adulto, que tienen los primeros meses, a una dependencia relativa, a través de la adquisición de destrezas motrices, sociales e intelectuales.

 

 

¿A quién educamos? Necesidades de la Infancia

Conocer las necesidades de los niños y niñas a los que nos dirigimos, resulta imprescindible para poder ajustar la intervención educativa a su ritmo, sus capacidades y sus posibilidades de maduración.

Necesidades físicas: para garantizar una maduración correcta, el niño/a necesita tener satisfechas sus necesidades primarias (alimentación, sueño, descanso e higiene) así como las condiciones externas que favorecen el crecimiento (jugar al aire libre, estar bajo condiciones adecuadas de luz y temperatura...etc).
Necesidades de estabilidad: las personas, los objetos, las situaciones...todo lo que rodea a los pequeños condiciona su personalidad futura. La confianza en el entorno y la estabilidad crean puntos de referencia desde los cuales podrán comenzar a descubrir el medio, a establecer relaciones y a madurar. Los cambios en las actitudes personales, en el ambiente o en las formas de relación rompen la armonía y con ello la seguridad en sí mismos, tan necesaria para un desarrollo infantil positivo.

Necesidad de actividad: desde el primer instante de su vida, los niños se expresan, relacionan, reconocen y conocen su entorno, sus limitaciones y sus posibilidades. A través de la acción y del movimiento es como construyen su personalidad. La forma de actividad esencial de un niño sano es el juego. Jugando, toma conciencia de lo real, se implica en la acción, elabora su razonamiento y su juicio.

Necesidad de comunicación: esta comunicación se establece por medio de gestos, de actitudes, por el timbre de voz o la melodía de una frase más que por el significado de las palabras, y en ella pueden diferenciarse dos niveles: el afectivo y el gestual o verbal. El niño/a expresan lo que sienten, lo que piensan, lo que desean y esta expresión solo podrá ser recogida en un contexto de relación estable, en el que el interlocutor adulto sepa interpretar y acoger el mensaje infantil, en el que sus intervenciones sean precisas, adecuadas y atendiendo en el momento en el momento oportuno a las necesidades del niño.

Necesidad de socialización: el centro educativo se presenta como un lugar básico para el desarrollo de esta socialización, pues en él, el niño/a experimenta de forma intensiva su relación tanto con los adultos como con sus iguales.

Necesidad de experimentación y descubrimiento: el niño/a se ve enriquecido por el entorno que le rodea cuando, además de experimentarlo y conocerlo, aprende de él y es capaz de transformarlo. Para motivar dicha experimentación, en el centro se prevén entornos ricos en estímulos, con objetos diversos que buscan más la calidad que la cantidad: espacios con materiales que, en definitiva, inciten al niño/a la exploración y el descubrimiento de su entorno.